martes 21 de febrero de 2012

La Universidad de Vigo celebrará en mayo el XII Curso Complementario de Comunicación y Protocolo


Dentro del mismo se desarrollarán las Jornadas Internacionales de Comunicación institucional e imagen pública


La Universidad de Vigo, a través de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, bajo la dirección del profesor Fernando Ramos, afronta la celebración del XII Curso Complementario de Comunicación y Protocolo, dentro del que se contiene un encuentro profesional, que este año se denomina “Jornadas Internacionales de Comunicación institucional e imagen pública”.

Esta actividad cuenta con el apoyo de la OICP, la Secretaría de Medios de la Xunta de Galicia, la Asociación de Técnicos de Protocolo de Galicia, el Consello Social de la Universidad de Vigo y la Diputación de Pontevedra. Estos cursos congregan al mayor número de alumnos del sistema universitario de Galicia, a los que se suman profesionales y expertos de toda España y el Norte de Portugal. El evento se celebrará en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo los días 9 y 10 de mayo, en apretadas jornadas de conferencias y paneles. Este año, tienen marcado acento universitario en cuanto a los ponentes invitados.

La asistencia a este curso es gratuita. La matrícula se realiza electrónicamente a través de la web www.bubela@uvigo.es. El curso está retribuido con dos créditos lectivos para los alumnos de la Universidad de Vigo, es valorado por su extensión en los curricula de los funcionarios y además se obtiene diploma de asistencia, de Curso Complementario, firmado por el Rector de la Universidad de Vigo, expedido por el Servicio de Títulos. En cuanto al programa, José Álvarez Marcos, profesor titular de Periodismo y director de Comunicación de la Universidad de Sevilla, romperá el fuego hablando sobre “La imagen pública de la Universidad pública. El papel los consejos sociales”. Periodista de largo recorrido, en su nutrido curriculum destaca la dirección de los servicios de periodismo electrónico de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, innovación no plenamente emulada en nuestros días.

 Del mismo marco procede la doctora María Teresa Otero Alvarado, presidenta de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo, primera autora de una tesis doctoral de protocolo en España, profesora de la Universidad de Sevilla, con experiencia profesional en el ámbito público, y que fue directora de Días Nacionales de Expo 92. Ella clausurará las jornadas de Pontevedra, precisamente, indicando el nuevo rumbo de la OICP. Dos jóvenes investigadoras, expertas en nueva tecnologías: Blanca Piñeiro, licenciada en Periodismo Multimedia, Publicidad y RR.PP., investigadora en comunicación corporativa, y gestora de RR.PP. en el sector hotelero, junto a Marián Rodríguez, licenciada en Publicidad y RR.PP., investigadora en tendencias y nuevas tecnologías en comunicación, nos adentrarán en las “Herramientas y recursos tecnológicos para la organización de eventos. La tecnología al servicio de la imagen y el protocolo”. Es decir, en el futuro.

Para analizar al nuevo Gobierno del Reino de España, el “nuevo protocolo, sus errores y distinciones”, compartirán el panel profesional Rafael Vidal y Gómez de Travecedo, jefe de Protocolo de la Diputación de A Coruña, presidente de la Asociación de Técnicos de Protocolo de Galicia, y José Luis Delgado García, profesor de Facultad de Comunicación de la Universidad Camilo José Cela y Director Master "Protocolo, Comportamiento Social e Imagen Corporativa" de la Universidad de Salamanca". Para acercarnos a los actos protocolarios desde la perspectiva de la realización televisiva, capaz de transformar un acontecimiento formal en un espacio de interés, interviene el doctor Paulino Pérez Feijoo, profesor de la Universidad de Vigo y realizador de Televisión. Estos días vienen celebrándose diversos acontecimientos en torno al Bicentenario de la independencia de las repúblicas de América.

En este caso, el director de las Jornadas, profesor de la Universidad de Vigo y director de la Academia de Protocolo de la OICP, Fernando Ramos, recordará la ponencia que presentó en el reciente XII Congreso Internacional de Protocolo, en Asunción, capital de Paraguay sobre los “Mitos, imágenes, superchería y realidad de un episodio manipulado”. “La buena educación como valor social. Hábitos, usos, costumbres y defectos en la vida social de la empresa y las instituciones” será abordada por Mar Castro, experta en protocolo, profesora y consultora de Protocolo Desde su larga experiencia, como profesional del sector, Martha Peláez. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y consultora de RR.PP y Protocolo, pasará de la teoría a la práctica al desmenuzar “el quehacer profesional de una consultora de independiente de Relaciones Públicas y Protocolo y la gestión de lo cotidiano”, lo que cerrará la primera jornada. Para abrir la segunda, se cuenta con el profesor Jordi Xifra, de Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Es una de las más reconocidas figuras del estudio de las RR.PP. en España y traductor a la materia de los grandes clásicos norteamericanos. Por eso hablará de las Relaciones Públicas institucionales. Es decir: “La gestión de la imagen oficial desde el poder”. La profesora Inmaculada Anaya, experta formadora empresarial, en comunicación, presentará el sugerente tema “Comenzar bien para terminar mejor. El taller del discurso: cómo se construye el texto”, en tanto que Blanca Piñeiro Torres, investigadora en comunicación corporativa y gestora de RR.PP. en el sector hotelero tratará un tema eminentemente práctico: “Grandes eventos en hoteles.

Problemas logísticos y de organizaciones”. Para acercarnos a la importancia cultural y económica de la materia en la que es experto, Ramón Huidobro Vega, secretario general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, Rías Baixas, aportará un estudio sobre “La importancia de la organización de eventos, el protocolo y la cultura del vino en la promoción de la excelencia para la marca: el caso D.O. Rías Baixas”. "Anécdotas sucedidos y episodios con políticos noveles. Experiencias de una profesional multiuso: recursos, habilidades y demandas para este oficio del protocolo” será el tema a tratar por María del Pino Fuertes de Armas, consultora de protocolo que ha trabajado en diversas instituciones de las islas Canarias, además de impartir cursos y dictar conferencias sobre la materia. Dada su reciente reforma, es de gran interés en el programa el tema “El reglamento de honores y distinciones: simbología y ejecución de los actos solemnes de carácter militar.

La ponencia es responsabilidad de José Manuel Sancosmed Torres, subteniente del Arma de Caballería, responsable de Protocolo del Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa del Ejército de Tierra ubicada en La Coruña. “El protocolo universitario y la enseñanza del protocolo en la Universidad” lo tratará la María Dolores Sánchez, doctora en Derecho, profesora titular de Historia del Derecho y de las Instituciones y directora del Master en Protocolo y Experto en Relaciones Institucionales y Protocolo de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia).

Elena Garrido, ex jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Santiago, aporta la experiencia de una larga vida al servicio del Protocolo, mientras que otro profesional en activo, en una empresa de servicios, Juan José Feijoo, director de Serempresa, delegado territorial para Galicia de la Asociación Española de protocolo, se enfrentará al  “mercado profesional de las RR.PP. y el Protocolo. Experiencia desde la empresa de servicios especializada. ¿Qué vendemos y a quién?”

Tras la lectura de conclusiones de las jornadas, a cargo de Valentín Alejandro Martínez Fernández, director del Master en Comunicación Empresarial de la Universidad de A Coruña, María Teresa Otero Alvarado, doctora en Publicidad y RR.PP,  profesora titular de la  Universidad de Sevilla, ex directora de Días Nacionales de Expo 92. Presidenta de la OICP, cerrará el evento hablando sobre  La nueva etapa de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo. Retos, desafíos, recursos y posibilidades de extender la cultura de la excelencia”.

La Universidad de Salamanca ofrece la cuarta edición del Curso Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa.

·              Comenzó  el 17 de Febrero.

·              Está dirigido tanto a estudiantes como a profesionales, empresarios y todas aquellas personas que quieran completar su formación.

La Universidad de Salamanca, a través de la Facultad de Psicología, oferta ya la cuarta edición del curso extraordinario en Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa, que dirigido por el decano de Psicología, José Carlos Sánchez García y por José Luis Delgado García, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Camilo José Cela y especialista universitario en protocolo y ceremonial de Estado, junto a José María Martín Herrero, especialista en comunicación social, tiene una duración de 106 horas presenciales, 10 créditos de libre elección para los estudiantes y se impartirá en horario executive, viernes tarde y sábados mañana. Se puede consultar toda la información relativa al curso en la Pág.: www.protocolousal.com.

Comenzó el próximo 17 de Febrero con una lección inaugural que impartirá el Doctor y Catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, Ángel Losada Vázquez, titulada “La Comunicación Corporativa en tiempos de Protocolo. Su creatividad” y finalizara con la entrega de diplomas y la última lección magistral a cargo del Doctor y profesor de la UCJC, Jorge Fernández y Vázquez, el día 25 de Mayo, titulada “El Liderazgo, una condición sine qua non”.

Este curso, que es pionero en las universidades de Castilla y León, viene cargado de novedades. Según ha manifestado el director académico, José Luis Delgado,  además de las lecciones inaugurales y de clausura, se van a tratar materias nuevas como el Protocolo Social, el Protocolo en el Turismo y la Hostelería, la Comunicación audiovisual en el Protocolo, los medios de comunicación en el Protocolo y Técnicas de Organización de Grandes Eventos.

En esta edición, los organizadores han establecido diferentes tasas con distintos descuentos, para Familias Numerosas, personas en paro, asociados a Dircom y personal de la propia universidad salmantina, sean de servicios o docentes.

Los organizadores de estos cursos han manifestado sentirse muy satisfechos de la respuesta dada en las tres anteriores ediciones, pero sobre todo, por el alto grado de satisfacción que los alumnos al concluir el periodo formativo han mostrado a través de la evaluación realizada por ellos, superando esta el 90% de satisfacción.

En esta edición se va a contar con profesionales de primer nivel, como por ejemplo, el propio José Luis Delgado García, socio director de la consultora “Delgado &asociados”, José María Martín Herrero, psicólogo y comunicador social, Olga Casal Maceiras, directora del Postgrado en Comunicación y Protocolo de la Universidad de La Coruña, Juan de Dios Orozco López, director de Ogaz & Protocollum, la profesora Mar Castro, el director de protocolo de los premios Príncipes de Asturias y director del Instituto Superior Universitario de Protocolo de la UCJC, Carlos Fuente Lafuente, o el doctor en la Universidad de Vigo, Fernando Ramos Fernández. Además de estos profesionales también estarán presentes en las aulas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Salamanca, expertos como la doctora María Ángeles Álvarez, Javier Aguado, jefe de protocolo de la ONCE, Jerónimo Hernández de Castro, jefe de protocolo de la USAL, Carmen Yolanda Farrera, coordinadora del master en Gestión y Dirección Hotelera de la Politécnica de Madrid y Ana Gómez de Castro, profesora en la UCJC y experta en comunicación audiovisual.

Se cuenta con la colaboración de varias entidades y empresas como Paradores de Turismo, Televisión Castilla y León y Televisión Salamanca, Punto Radio Salamanca, la consultora internacional Faculty Brokers, el taller de florística DonZoilo y el Corte Ingles de Salamanca, que dispondrá un espacio en su librería para ubicar cartelería, programas y manuales de protocolo y comunicación.

martes 4 de octubre de 2011

El XII Congreso Internacional de Protocolo proyectó sobre Europa, desde Paraguay, la riqueza del ceremonial y usos sociales del continente americano





El protocolo comparado, nuevas tecnologías y la huella española en América fueron polos del contenido científico

Medio millar de asistentes dan fe del interés de este acontecimiento, cuya organización no descuidó detalle alguno

Desde una visión netamente americana, en la mayor parte de los contenidos, susceptibles de ser considerados elementos valiosos para el protocolo comparado, la capital del Paraguay acogió del 25 al 28 de septiembre de 2011, el XII Congreso Internacional de Protocolo y la Asamblea Anual de la OICP, Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo, en la que la doctora María Teresa Otero Alvarado, de la Universidad de Sevilla, tomó el relevo del coronel Jorge Daniel Salvati al frente de la institución.
La cálida primavera de la ciudad “Madre de ciudades”, tendida junta al río del que toma nombre el país, envolvió a los casi cinco centenares de asistentes a la convocatoria anual de la reflexión inteligente sobre el arte de hacer bien lo que debe ser bien hecho. Asunción congregó uno de los congresos mejor organizados de los últimos tiempos y brindó, especialmente a los europeos, la ocasión de acercarse a alguna de las personalidades que trabajan en los ámbitos del protocolo y el ceremonial en las algunas de las más importantes ciudades de las dos Américas (Los Ángeles y Buenos Aires) y la mismísima OEA, organización de Estados Americanos, residenciada en la capital Federal de los Estados Unidos de Norteamérica.
Coincidente con el V Congreso Paraguayo de Ceremonial y Protocolo, los actos sociales que acompañaron el evento fueron, en todos los casos, una puesta en práctica de la cortesía institucional de un país, cuyas autoridades, desde la Presidencia de la nación a la municipalidad o su Parlamento, se volcaron en atenciones a los asistentes. Este congreso estaba amparado por las celebraciones del 200 aniversario de la Independencia, hecho especialmente grato a los españoles allí presentes, quienes percibimos especialmente el cariño de los descendientes aborígenes o criollos de la nación que un día fue parte de España.
La perfecta coordinación de los diversos comités que intervinieron en la organización, el trabajo de azafatas y técnicos; la adecuación de medios a un congreso tan ambicioso contribuyeron al feliz resultado de una reunión de alto nivel, cuyos frutos darán mucho que pensar y aprovechar en el futuro.

EL CONTENIDO CIENTÍFICO


Siendo de destacar todas las intervenciones del denso programa científico presentado, desdoblado en dos salas anexas y un foro principal, es forzoso referirse a la intervención de doña Ana Colomer O´Brien, directora de Protocolo de la Organización de Estados Americanos, quien dictó la primera de las conferencias sobre la actividad de la que es responsable. Resultó especialmente interesante, aparte de las coincidencias comunes a cualquier jefe de protocolo, conocer detalles técnicos e incluso curiosidades de diario acontecer de tan relevante institución.
No menos interesante, desde la perspectiva del protocolo comparado, fue la informal exposición de Elga Sharpe, directora de Protocolo del Alcalde de la ciudad de los Ángeles. La simpleza y el arrobamiento de la sociedad americana ante los fastos de Hollywood o las visitas de Estado de personajes de la realeza, quedaron de manifiesto en una exposición divertida, llena de matices y ejemplos, que despertaron amplia sonrisa en los europeos presentes.
Aparte de ejemplos de ceremonial y protocolo en América, desde la toma de posesión de la ex guerrillera y ahora presidenta de Brasil Dilma Rousseff (M. Furlan, consejero del mando presidencial), el régimen de honores de la ciudad de Buenos Aires (Jorge Luis Vidaurrieta, director de ceremonial) o los errores que se cometen en los formatos de la presidencia en México (Gustavo Muñoz, jefe de protocolo del Congreso de Aguas Calientes), otros ponentes introdujeron novedosas reflexiones, tales como el nuevo perfil del maestro de ceremonial (Julio César Díaz Ojeda, de Venezuela); la presentación sobre “Eventos, comunicación y redes sociales”, por Alfredo Rodríguez, del ISPE (España), o las “Nuevas pautas metodológicas en la organización de eventos”, trazadas por la doctora María Teresa Otero.
Además de abundantes contenidos sobre símbolos, protocolo y ceremonial paraguayo, en los que tres de las personas a quien se debe el éxito de este congreso, Julia Redick, presidenta del comité paraguayo de Profesionales del Ceremonial, Herminio González, director general de la Escuela Internacional de Protocolo de Paraguay, y Luis Caballero, director de la Corte Suprema de Justicia, resultaron especialmente interesantes otras intervenciones como la de Auda Roig, directora general de Ceremonial del Estado del país anfitrión.
La búsqueda de la excelencia en los actos de empresa, el protocolo en el sector hostelero, la problemática de las visitas de Estado, el protocolo diplomático o la importancia de los pequeños detalles en el protocolo deportivo, que trató Juan Angel Gato, presidente de la Asociación Española de Protocolo cubrieron otros tantos contenidos del denso programa del congreso.
Cabe destacar asimismo la intervención de Gerardo Correas, de España, sobre la necesidad de redefinir estudios y funciones de la profesión del protocolo, el ritual de a incorporación de caballeros a la Orden de Malta (embajador Jorge Sadous) o la conferencia de clausura de Jorge Salvati, sobre la perspectiva como herramienta de futuro, desde la experiencia milenaria, del nuevo protocolo y ceremonial.
Por lo que a mí respecta, me correspondieron dos intervenciones: una ponencia sobre “Protocolo e intercambio cultural entre las naciones hispánicas. Usos, costumbres y ritos” y un panel sobre “Protocolo, ceremonial y medios de comunicación”. La primera dio lugar a un amplio debate, ya que se inscribía en el contexto de la celebración del Bicentenario de la Independencia, insistiendo en que, se diga lo que se diga, no se puede entender España sin América, ni las naciones ahora americanas pueden obviar la esencia española dentro su propia identidad nacional. Todo ello adobado con expresivos ejemplos, música y anécdotas.

ACTOS SOCIALES

Como complemento del congreso, la organización ofreció a los asistentes una memoraba cena de gala de bienvenida en el marco de los balcones del antiguo cabildo de la ciudad de Asunción. En los días siguientes, se ofreció una velada con la Orquesta Nacional de Paraguay, en el Teatro Municipal y, por último, una memorable cena paraguaya en el histórico recinto de los jardines del Congreso Nacional, cuna y escenario de la independencia del país.

martes 17 de mayo de 2011

Creado en la Isla de San Simón un foro permanente de estudios de comunicación institucional y protocolo



Como consecuencia del I Simposio Internacional de Protocolo Corporativo, celebrado en la Isla de San Simón (Illa do Pensamento), los pasados 12 y 13 de mayo, y en colaboración de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo, la Asociación Española de Protocolo, la Asociación Gallega de Técnicos de Protocolo, la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo, los estudios de post grado y master especializados de las Universidades de A Coruña y Santiago, respectivamente, así como representaciones de las Universidades de Salamanca, Complutense de Madrid y Sevilla y diversas instituciones españolas y extranjeras, se ha constituido un foro permanente de estudio y reflexión sobre comunicación institucional y protocolo. En dicho simposio figuran representaciones y profesionales de instituciones tan diversas como la Cámara Municipal de Oporto o la Generalitat de Cataluña, la diplomacia o el Instituto Superior de Eventos y Protocolo.
Dicho foro, que recibirá el nombre de “Simposio Internacional de Protocolo Institucional y Corporativo”, estará dirigido por los profesores Fernando Ramos y Valentín Alejandro Martínez, respectivamente de las Universidades de Vigo y A Coruña. En las próximas semanas se hará público un primer documento que responde a las conclusiones de la primera jornada del nuevo foro, celebrado en la isla de San Simón el pasado día 12, donde se debatieron aspectos tan diversos como las relaciones de las instituciones con los medios, la conservación de las tradiciones en el espacio público, los problemas de imagen en situaciones de crisis o entornos turbulentos, los conflictos entre autoridades y el sistema de representación.
El gerente de la Fundación Illa do Pensamento, Francisco Javier Alonso González, que ofició de anfitrión, destacó el deseo de la Xunta de Galicia de abrir la isla a la celebración de eventos donde se albergue el pensamiento crítico, el humanismo y la reflexión inteligente sobre todos los aspectos del acontecer humano. Según Alonso, el singular ambiente de la isla, los avatares de su historia, incluso como lugar donde residió el sufrimiento, pero también la creatividad humanas, es el espacio ideal para la meditación sin agobios sobre todo aquello que interesa, ennoblece y hace avanzar al hombre.
También se aprovechó esta ocasión para que los asistentes al I Simposio Internacional de Protocolo Corporativo se adentraran en la cultura de Galicia, para lo que se contó con la cooperación de las bodegas “Terras Gauda”, que ofreció un breve seminario cata de sus caldos, si bien previamente un enólogo introdujo a los presentes en la historia de la viticultura en nuestra comunidad histórica y especialmente en las variedades de las Rías Bajas, destacando en este sentido la expansión de la industria vitinícola de Galicia hacia otros espacios geográficos como el Bierzo, de natural relación.
En cuanto al resultado intelectual del Simposio, el proceso que ahora comienza enlazará todos los años con los Cursos Complementarios de Comunicación y Protocolo de la Universidad de Vigo, que dirige el profesor Fernando Ramos y que se celebran todos los años en Pontevedra, todos los años, siendo tradicionalmente, la actividad que congrega mayor número de alumnos de la Universidad de Vigo, expertos y profesionales de España, Portugal e Iberoamérica.

martes 28 de diciembre de 2010

Debemos evitar que el protocolo oficial contamine los actos de la sociedad civil, donde las autoridades son solamente invitados.


En todos los países de sistema político democrático occidental suele producirse, con independencia de otras circunstancias, el mismo fenómeno, especialmente gravoso en el caso de la organización de eventos privados, particulares, de empresa o entidades no oficiales que encuadraríamos dentro de lo que podemos definir como sociedad civil. Entendemos por tal todas aquellas manifestaciones públicas de entidades no oficiales; es decir, que no pertenecen ni al Estado, ni a su estructura, ni a sus órganos ni a ningún otro ente de la Administración general, regional o local.
Este fenómeno repetido es la invasión o la contaminación de aquellos acontecimientos que la sociedad civil organiza y proyecta por parte de los representantes oficiales a quienes se otorga erróneamente o ellos mismos se adjudican roles que no les corresponden en la morfología de un evento al que son ajenos. No son los anfitriones, sino, en todo caso, los invitados de honor o simplemente, invitados destacados, pero pareciera que están presidiendo o destacando en un acto propio, que ellos mismos hubieran organizado.
A veces la impericia, la falta de conocimientos o decisión de los organizadores de estos eventos permite la invasión de autoridades; otras se aceptan situaciones no justificables por la doctrina del mal menor. Pero también se pliegan al chantaje o la amenaza moral de que el cargo oficial no acuda si no preside o al menos figura en la presidencia le corresponda o no.
Como primera consideración hay que desmentir que esta invasión sea inevitable y que en todo caso suponga –insistimos- un mal menor, perfectamente asumible, con tal de evitar situaciones embarazosas o el deslucimiento del acto, o el simple enfado de los invitados oficiales si no se les permite ocupar la plaza a la que tienen derecho.
Convendría recordar aquí que los actos de las Administraciones son actos pautados, sujetos a la norma jurídica que los establece. En el mundo oficial todo está o debe estar previsto, pero en el ámbito de la sociedad civil el principio es justamente lo contrario: es lícito todo aquello que no es previamente considerado ilícito. En aplicación del principio de la autonomía privada, ¿quién puede impedir que una empresa o una institución se dote de un reglamento de organización y protocolo siempre que no infrinja alguna de las normas comunes del ordenamiento vigente que rige la vida social?
La confusión nace, a mi entender, de dos graves errores de principio: la ya citada falta pericia, conocimiento y autoridad de los propios responsables de organización de eventos privados y, sobre todo –y esto es más grave- de la confusión de roles por parte de las autoridades públicas, que creen que su autoridad o representación (legal o política) trasciende más allá de su espacio específico de ejercicio (el ámbito de lo oficial, por supuesto) y se proyecta automáticamente sobre cualquier evento público, aunque sea otro el organizador, su carácter privado y por tanto responde a otra representación sociológica.
En el ámbito privado, los reglamentos oficiales de protocolo adquieren, por tanto, un carácter distinto al que poseen plenamente en el oficial. La entidad privada fija por sí misma, porque tiene plena capacidad para ello, la norma de organización; pero el reglamento de protocolo oficial nos brinda la pauta para la norma de conducta, en cuanto a la cortesía y respeto hemos de conservar y mantener hacia el cargo o la personalidad pública a quien invitamos, precisamente por ser. Pero eso no significa otra cosa que hemos de mantener la consideración y el respeto que merece su rango dentro del esquema general de autoridades, que podemos tratarlo como invitado de honor y en contadísimos casos, a mi entender, cederle la presidencia, pero sin que en momento alguno se pueda colegir que la morfología del acto la determinada el protocolo oficial (que solamente nos sirve de pauta auxiliar o norma de referencia) y no nuestro propio criterio de organización.

Cuando en un acto propio de una entidad de la sociedad civil coinciden un representante de los poderes públicos, como invitado, y el propio anfitrión específico, el primero conserva la representación oficial que le otorga el orden legal vigente, pero no deja de ser un huésped al que recibe quien ostenta la representación sociológica y organizativa del ente de que se trate. El anfitrión puede ceder la presidencia del acto, cosa que recomendamos con carácter general que no se haga, o retribuir socialmente a su invitado con otras formas de cortesía, como tal invitado de honor sin perder el carácter visible de su condición, teniendo en cuenta que el protocolo es una ciencia comunicativa y que la sociedad capta y digiere los mensajes que le lanzamos.


La interpretación de las normas: 5 reglas de solución de conflictos


a) Primero: La regla de la especialización. El adecuado “Peinado”
Es decir, la confección de una serie de listas de autoridades y representaciones, según la naturaleza del acto a ordenar. Cada lista debe expurgarse previamente antes de ser cruzada con otra. Por lo tanto, hay que adecuar el acto a su verdadero sentido y dimensión, resaltando la representación más acorde con su propia naturaleza, dentro de unos límites razonables, entre otras cosas, al propio espacio.

b) Segundo: La regla de la ponderación
Aplicando criterios de evaluación de la valencia de cada entidad o representante en función de la propia importancia objetiva y representatividad de la institución o la persona que vamos a colocar en una lista de protocolo.

c) Tercero: La regla del equilibrio
Además de las autoridades tradicionales, las representaciones de la vida civil deben ser adecuadamente tratadas y ordenadas con criterios de escrupulosa cortesía.

d) Cuarto: La regla de la vinculación
Es de sentido común que, si el presidente de la Cámara de Comercio o una determinada empresa patrocinan una actividad de una entidad pública, el representante de aquella corporación o de la empresa en cuestión, han de ser colocados, en su caso, en lugar preferente dentro del acto oficial de que se trate. En el Protocolo inglés este aspecto se cuida mucho: un patrocinador generoso puede llegar a ser colocado incluso muy cerca de la mismísima Reina.


e) Quinto: La regla de la tradición

Cierto que el Reino de España es un estado aconfesional y que en el Protocolo oficial no se contempla ni prevé dónde colocar a las autoridades eclesiásticas. Pero, ¿cómo puede ignorar el Ayuntamiento de Compostela al arzobispo de la ciudad, que fue, además, el señor de la urbe? ¿O cómo puede ignorarlo la Universidad de Santiago, que fue fundada, precisamente, por un antepasado del actual arzobispo? Por lo tanto, a falta de norma reglada, la tradición acude en nuestro socorro, con el refuerzo de que en el propio ámbito de lo jurídico, costumbres y tradiciones son fuentes de Derecho.

Conclusiones


I. En un acto público privado, de empresa o institución, la organización y el protocolo lo determina el anfitrión, a quien corresponde presidir el acto y todas las demás funciones propias del mismo.

II. Con carácter general, las autoridades públicas serán tratadas como invitados de honor, estableciéndose dos categorías, en función de su rango:

a) Autoridades preferente
b) Resto de autoridades

III. El anfitrión determina la colocación de las autoridades públicas, conforme a los principios de respeto y cortesía.

IV. No se contempla la doble presidencia

V. El anfitrión podrá tratar a la autoridad pública más relevante como:

a) Invitado de honor con cesión de presidencia.
b) Invitado de honor sin cesión de la presidencia.

En cada uno de estos supuestos se dispondrá lo que más convenga desde el punto de vista de las precedencias y el ceremonial, para resaltar el carácter del invitado de honor.

VI. Según convenga a la morfología del acto, en la mesa o frente de presidencia se podrá:

a) Incluir al invitado de honor
b) Incluir a otros invitados de honor
c) Si bien se evitará la doble presidencia, el invitado de honor puede ser situado en lugar preferente a la derecha de la presidencia, en el caso de no cederle aquella.
d) Conforme a la naturaleza del acto, teniendo en cuenta que las presidencias deben ser cortas, se podrá incluir a otras autoridades en la presidencia, alternándolas con las de rango o categoría equivalente de la empresa o institución.

VII. En el orden y colocación de las autoridades invitadas se seguirá como pauta el ordenamiento de precedencias oficialmente vigente. De no ser posible, se procurará respetar su rango.

VIII. En función del interés y organización del acto, así como del número de autoridades presentes y de los de la empresa o institución, se podrá optar por una distribución alternadas de aquéllos o bien, por agruparlos en dos ámbitos sectores a ambos lados de un pasillo imaginario. Visto desde la presidencia, las autoridades oficiales serán coladas a la izquierda, y los miembros de la entidad a la derecha.


IX. Dado el elevado número de autoridades se procurará aplicar en todo momento las reglas de la especialización, ponderación y equilibrio. Ello se traduce en:

a) Especialización en función de la naturaleza del acto. No todas las autoridades del listado oficial tienen que ser invitadas a todo
b) Aplicar criterios de evaluación de la valencia de cada entidad o representante en función de la propia importancia objetiva y representatividad de la institución o la persona que vamos a colocar en nuestro ámbito
c) Las representaciones de la vida civil deben ser adecuadamente tratadas y ordenadas con criterios de escrupulosa cortesía en función de su representación sociológica.

X. Se cuidará de manera especial el respeto a las tradiciones culturales, aplicando el principio de analogía y las tradiciones para ubicar a aquellas personalidades no contempladas en el protocolo oficial. Del mismo modo, en el caso de mecenas, patrocinadores, prohombres o personalidades altruistas, su presencia será resaltada colocándolos, según la naturaleza del acto como invitados de honor preferentes.

lunes 17 de mayo de 2010

El peculiar encanto de los viejos manuales de urbanidad














Los tradicionales manuales de urbanidad y buenas maneras, vigentes y de mucho uso en España desde finales del siglo XIX hasta poco más de los años sesenta del pasado siglo, vistos desde nuestra perspectiva, presentan dos coincidencias reseñables: Por una parte, eran prontuarios con fórmulas -con frecuencia de catecismo civil- donde por medio de preguntas y respuestas se explicaba cómo comportarse correctamente en todas las circunstancias posibles de la vida social. Pero por otro lado, con no menos insistencia, enseñaban que la sociedad se divide en estratos y que los de abajo deben mostrar respeto a los de arriba, en tanto éstos debían ser condescendientes con los inferiores, desde su elevada posición. Este tipo de manuales no se ajustaba a un sólo modelo. Los había muy genéricos, otros eran más específicos, para un determinado colectivo o grupo social; estaban los editados por instituciones religiosas o que surgían en función de los cambios políticos habidos en el país, como el famoso "El Niño republicano", antecedente de la "Educación para la ciudadanía", aunque menos sesgado que algunas de las obras editadas al amparo de la política del actual gobierno de España.

Uno de los últimos autores de un manual, clásico de Urbanidad fue Emilio Alonso Burgos, quien en 1959 edita “Cortesía Juvenil”, en Salamanca, el libro de cabecera de educación urbana de los colegios salesianos de España.

El manual más antiguo que yo conozco, de autor anónimo está datado en 1837 y se titula: “El hombre fino al gusto del día. 3ª Edición. "Traducido del francés al castellano por D. Mariano de Rentería y Fría. Aumentada con las reglas de educación y decoro para señoras. Imprenta del Colegio de Sordomudos, Madrid". Sánchez Moreno publica en 1925 su “Tratado práctico de etiqueta y distinción social”, en la Editorial Cultura de Barcelona. La obra de Pilar Pascual Sanjuán, "Resumen de Urbanidad para las niñas" es, en realidad anterior, se publicó en 1920, pero sus consejos no son de carácter general, sino específicamente para el adolescente público femenino. Más conocida y todavía usado es la “Enciclopedia de la educación y mundología”, de Editorial de Gassó Hermanos, que se publica en Barcelona en 1957 por parte de Antonio Armenteras. Gertrud Oheim, Gertrud publica en 1965 el "ABC de la etiqueta moderna”. Círculo de Lectores, Madrid.

En contra de lo que pudiera pensarse, se han seguido publicando libros sobre urbanidad. Son frecuentes lo que se refieren a las buenas maneras, como el Manual de Angel Amable, que el Círculo de Lectores lanzó en 1992 y que se complementa con el clásico "Las buenas maneras", que Editorial Galaixa de Vigo reeeditó en 1992 al escritor Eduardo Blanco Amor.

En nuestros tiempos se suceden obras como: La etiqueta hoy. Como ir por la vida con seguridad y estilo. Ediciones Acervo, Barcelona, de Natalie Devalls, de 1995; o Manual de cortesía y convivencia, de Fernando Díaz Plaja, editado en 1996 en Oviedo por Nobel.

Además, es frecuente que se recuperen libros clásicos de consejas y recomendaciones, como "El arte de la prudencia", de Baltasar Gracián, edición da José Ignacio Díaz Fernández. Ediciones Temas de hoy (vigésima edición), Madrid, año 2002, o el famoso tratado del Duque de Camposol: "Código de etiqueta y distinción social". Editorial Estudio, Madrid, en fecha no determinada.

Y para clásico, el "Debret”. “Nuevo tratado de Etiqueta y reglas sociales", de varios autores (edición española, que Edaf publica en 1984). Camilo López escribe "El libro del saber estar. La urbanidad y los usos sociales", que aparece en 1993 y edita Plaza y Janés en Barcelona. Son especialmente interesantes para estudio dos libros de Amado de Miguel "Cien años de urbanidad. Crítica de las costumbres de la vida española". Planeta, Barcelona (1991) y el libro del mismo autor, cuatro años después "La España de nuestros abuelos. Historia íntima de una época", de Espasa hoy, Madrid. Tampoco podemos olvidar en este recuento un libro especialmente entrañable, publicado en 1990, poco antes de morir, por el doctor Juan Antonio Vallejo Nágera: "Aprender a hablar en público".

Y no hemos de dejar fuera, por su fina ironía contracultural entonces y ahora, y pese a su tono sarcástico y burlón, el libro "Curso completo de gramática Parda. Dividido en quince lecciones en las que se dan reglas para que cualquiera pueda vivir sin tener necesidad de trabajar. Por el Bachiller Cantaclaro, publícala D. Ramón Soler. Madrid, 1865. Librería de la Viúda e Hijos de Don José Cuesta, Calle Carretas, núm.9".

Obispados, parroquias y curas diversos editaron en España durante la primera mitad del siglo XX toda clase de prontuarios donde mezclaban consejos religiosos con normas de conducta social, y hasta sanitarias e higiénicas, vistos obviamente desde la doctrina más rigurosa del nacional-catolicismo. Una joya, rara de encontrar, pero que el magisterio español tuvo que aprender y manejar son las "Normas de decencia cristiana", de la Comisión Episcopal de Ortodoxia y Moralidad, publicas por el Secretariado del Episcopado Español en Madrid en 1962.

Al igual que los imanes ortodoxos del Islam, el episcopado español recomendaba en su norma 123 del prontuario que citamos:

"Deben evitarse los baños mixtos (individuos de distintos sexos), que entrañan casi siempre ocasión próxima de pecado y de escándalo, por muchas precauciones que se tomen y más, si cabe, en las piscinas, donde lo reducido del espacio y la aglomeración de personas hacen más próximo el peligro. Ni se atenúa porque las piscinas sean de propiedad particular y aun familiares".

Esta regla solamente admitía una excepción, con matices, las piscinas infantiles, "siempre que los niños no hayan llegado al uso de razón".

El manual por excelencia

Sin duda, de todos los manuales de este tipo, el más completo puede ser el ya citado "El hombre fino", de 1837. En su portada se puede leer todo esto:


"EL HOMBRE FINO al gusto del día. Manual Completo de Cortesía Urbanidad y Buen Tono, con las reglas, aplicaciones y ejemplos del Arte de presentarse y conducirse en toda clase de reuniones, visitas, etc.; en el que se enseña la etiqueta y ceremonial que la sensatez y la costumbre han establecido; con la Guía del tocador y un tratado del Arte ciusoria. Traducción del francés al castellano por Don Mariano de Rementeria y Fica. Tercera Edición. Aumentada con las reglas de Educación y Decoro para señoras. Madrid: 1837. Imprenta del Colegio de Sordo-mudos. Se hallará en la librería de Cuesta, frente a las Cobachuelas".

El sumario detalla los contenidos del libro e incluye: el hombre de gusto en casa, el trato con sus iguales, en casa de los superiores, de los artistas, en una tertulia, en el teatro, en el baile, en la boda, en la mesa, en la visita, en el viaje...Y además comprende recomendamos sobre: tocador, corbata, guantes, equitación y por último reglas y axiomas morales sobre el espíritu de la sociedad.

Algunos consejos son realmente curiosos y reflejan la hipocresía de un tiempo pasado en la sociedad española. Con respecto al matrimonio señala:

"Hay matrimonios de amor y de especulación. Si vuestra elección la ha decidido más bien la dote de una joven que su hermosura, encubrid cuidadosamente el motivo de vuestra determinación, aparentad para con la novia un amor que el tiempo producirá al cabo en vuestro corazón". No os pongáis a regatear como sucede a menudo sobre el precio de aquella que buscáis, dejad a amigos seguros y discretos el cuidado de las condiciones del contrato".

En el libro sobre cómo deben presentarse las niñas bien educadas Pilar Pascual Sanjuán ("Resumen de Urbanidad para las niñas) nos enseñan que lo correcto es hacerlo así: "Una servidora de usted o simplemente servidora de usted (según los casos), la que tiene el gusto (o el honor) e hablar a usted, etcétera...." En esta obra, se distinguen varias situaciones desde la urbanidad en general y el trato, bien con superiores o inferiores, la escuela, la mesa, el especial respeto a las personas con dignidad. La verdad es que, pese al tiempo transcurrido, alguno de sus consejos sobre la cortesía social no están tan pasados de moda.

Los consejos del duque de Camposol para todo

Entre otras muchas cosas, en su “Código de etiqueta y distinción social”, el duque de Camposol os dice:

“Los que visiten una oficina pública, bien sea en los despachos, o utilizando las ventanillas, deberán descubrirse, formulando sus preguntas en tono correcto y no exigiendo del funcionario con quien se relacionen más datos que los que éste pueda darles por razones reglamentarias o de obligada delicadeza. La altanería, las amenazas o cualquier otro género de coacción, son vejámenes intolerables para los funcionarios y demuestran una pésima educación en quien los emplea, pudiendo dar lugar a que el funcionario agraviado en el ejercicio de su cargo impida la estancia en el local del despacho a la persona que tan mal se comporte.
La entrada en un departamento u oficina pública no ha de realizarse sin que previamente se pida permiso, debiendo permanecer el visitante en pie, hasta tanto que se le ofrezca asiento y haciéndolo a distancia de la mesa donde haya papeles o libros abiertos, cuya lectura sería siempre imprudente, antirreglamentaria y hasta punible.
En las tiendas seremos correctos con los dependientes, y jamás abusaremos de la tolerancia que forzosamente han de tener éstos con el público, para hacerles revolver el establecimiento entero, saliendo luego sin haber adquirido objeto alguno.

En los cafés nos comportaremos como personas educadas, demandando perdón a las personas que sufran una molestia de nuestra parte. Si concurrimos invitados por alguna persona dejaremos que ésta pague, apreciando de tal forma su deferencia. Nada más ridículo que esos pugilatos tan corrientes en los cafés y cervecerías, en los que dos personas discuten sobre quien ha de pagar, cuando en la mayoría de los casos ninguno de los dos tiene ganas de hacerlo. La fórmula correcta en tales casos y siempre que no medie invitación especial, es la de que cada cual pague lo que 'haya consumido.

Por último, recordaremos la obligación que tenemos de saludar correctamente a las señoras y caballeros con quien nos crucemos en las escaleras de una casa. Nunca subiremos en ascensor con una señorita sola y desconocida, y, al hacerlo, lo efectuaremos descubriéndonos hasta la salida del camarín y facilitando el acceso de ellas a la escalera. También es obligado ceder el paso a las señoras y personas de respeto cuando nos encontremos con ellas en una escalera”.

¿Cómo debe oler un hombre?

Antonio de Armenteras, en su “Enciclopedia de la Educación y la Mundología” nos enseñaba en 1957 cómo debe de oler un hombre.

Nunca, un perfume será lo suficientemente viril para poder ser usado por un hombre. Esta afirmación no significa de ninguna manera que yo vaya a sostener que el hombre, para ser considerado como tal, deba oler a tabaco o a vino. El que huela así, tal vez sea un hombre, pero un hombre sucio.
El hombre debe oler a limpio, a jabón, o a colonias frescas, cargadas de alcohol y con aromas de limón. Péinese y fricciónese con esa clase de aguas, después de un buen lavado, y el olor que despida su presencia, será sumamente agradable sin dejar de ser varonil.
Soy tan enemigo de los perfumes, que tal vez no esté en lo cierto al recomendar a las mujeres que los usen con mucha precaución, o mejor aún que no los usen. [… ] En primer lugar, porque bastará que una dama perfumada nos ofrezca su mano, para que nos traspase el olor de su perfume y lo mismo nos sucederá, si resulta ser nuestra vecina de asiento en el tranvía, en el autobús, en el teatro o en el cine. […]

El buen niño republicano

En el libro destinado a formar buenos niños republicanos, se proponen ejercicio de conversación y lectura sobre cultura republicana. Los escolares debían ejercitarse en pruebas como ésta:

¿Cómo se llamó el primer Presidente de la Repú¬blica de 1873? ¿Qué edad tenía Figueras cuando fue elegido Presidente? ¿Cómo era el primer Gabinete de la República? ¿Sabes en qué consiste el Canto¬nalismo? ¿Cuál fue la conducta de Estanislao Fi¬gueras al ver la Patria en peligro?

Explica a tus amigos la biografía de Estanislao Figueras, primer Presidente de la primera Repú¬blica.

Recomendaciones para la conversación y el beso (en la mano)
No está tan pasada de moda la recomendación que Ezequiel Solana, maestro normal, incluye en su libro “Reglas de urbanidad y buenas maneras. Advertencias útiles, que conviene conocer y practicar a toda persona que viva en sociedad”, A propósito de la conversación señala que «Si la palabra es plata, el silencio es oro», dice un proverbio árabe.
Se arrepiente uno frecuentemente de haber ha¬blado mucho; raras veces de haber hablado poco. (Se juzga de un hombre por la. Palabra como de un vaso por el sonido.» Por eso conviene hablar poca y saber lo que se habla. Se procurará, cuando se llega a una reunión, no ponerse a hablar sin informarse previamente de lo que se trata. Se cuidará también de no interrum¬pir inopinadamente, y en todo caso que la inte¬rrupción sea breve y oportuna. Sin embargo, está admitida la interrupción cuando sirve para dis¬traer hábilmente la conversación de un terreno pe¬ligroso o para. Terminar un asunto suficientemente discutido.
Gertrud Oheim (1956) en el “Abc de la etiqueta moderna” se refiere al beso en la mano de este modo:

Esta costumbre está muy discutida, pero hay que reconocer que es una manera muy galante de saludar a las damas. Tiene muchos enemigos y muchos partidarios.
El besar la mano tiene también sus reglas que habrá que seguir para no caer en el ridículo. Antiguamente sólo se besaba la mano a las mujeres casadas. En la actualidad hay muchas mujeres solteras célebres por haber ganado el premio Nobel, o por ser médicas famosas o pedagogos de mérito, etcétera, a las que se concede el mismo privilegio aunque sean solteras. Lo mismo se hace con señoritas ancianas. Porque el besar la mano siempre expresa cierta admiración y respeto.
Ante todo habrá que saber distinguir qué manos merecen ser besadas. Hay hombres que tienen la convicción de que este gesto nunca está de más y lo prodigan sin distingas. Besan las manos en la calle, en el tranvía, en la piscina, etcétera, sin pensar que están haciendo el ridículo y abrumando con esta atención tanto a una dama elegante como a una humilde mujercita que se estará riendo de él para sus adentros. Por lo tanto, si practicamos esta costumbre, debemos hacerla como corresponde.
• Sólo se besará la mano en lugares cerrados, nunca en la calle.
• El caballero se inclinará sobre la mano de la dama, que a su vez la levantará un poco facilitándole el gesto. Pero es de mal gusto levantar bruscamente la mano de la dama o plantarle un beso sonoro.
• En rigor, si la dama lleva guantes no debiera besársele la mano. Sólo en las operetas y en las novelas malas se atreven los caballeros a levantarles el puño del guante para depositar un beso rendido y cursi en su blanca mano. Pero el uso ha extendido el beso al guante.
• Los caballeros con sensibilidad notarán en el acto cuándo una dama desea que le besen la mano o no. Tampoco es femenino obligar a los señores a besar la mano, colocándola a la altura de su boca.

Aquella moral de aquellos tiempos

Los alumnos de la comunidad salesiana tuvieron, durante mucho tiempo, que utilizar su propio Manual Urbanidad, llamado “Cortesía Juvenil”. Entrados los años sesenta, aprendían cosas como ésta, escrita a modo de exhortación:

“Honestidad entre jóvenes de ambos sexos. Reprueba la actitud poco correcta y a veces desvergonzada de ciertos jóvenes de ambos sexos (igualmente reprobables aunque se digan novios), que se permiten actitudes que hieren la sensibilidad del público correcto, ofenden el pudor de las gentes honestas, dan escándalo a niños y jóvenes y llaman la atención con ademanes groseros y provocativos.

Tal sería echar los brazos sobre los hombros de la persona de otro sexo, IR COGIDOS DE LA MANO [el subrayado en nuestro], ir medio abrazados y hacer demostraciones afectivas en plena calle, en trenes, metros, coches y cines; en los asientos de los jardines, en las terrazas de los cafés y en las orillas de los caminos y carreteras”.
Los últimos libros de urbanismo
Debemos a Fernando Díaz-Plaja alguno de los últimos y más actualizados libros sobre la materia que nos ocupa. Su “Manual de Cortesía y Convivencia” es un libro divertido, de fácil lectura que disecciona y da consejos para evitar los viejos y nuevos malos hábitos de los españoles. A modo de ejemplo, apunta sobre ese interlocutor que siempre tiene que estar tocando a la otra persona:
El Galateo Español de Gracián Dantisco (1582) ya advertía de la descortesía que significaba estar uno tocando al otro en el transcurso de una conversación. Porque no le ha de estar dando con el codo o con la mano como muchos sue¬len hacer a cada palabra diciendo: ¡Lo que os digo, ¿no es verdad?, oídme, señor Fulano; y todavía les están sacudien¬do con las manos en los pechos y asiéndolos de los boto-nes. Y yo vi a uno que tenía tal manía en esto que desa¬brochaba a cuantos hablaba!.
No conozco a nadie que haya llegado a ese extremo, pe¬ro sí (como seguramente muchos lectores) al tipo que ne¬cesita refrendar sus argumentos verbales con el constante toqueteo en el brazo o la pierna del interlocutor. Mi im¬presión personal es que se trata de una persona tan insegura que teme que a cada instante el oyente se distraiga y no atienda a sus razones, por lo que necesita llamarle la atención de forma constante con los nudillos, como quien golpea una puerta que parece le están cerrando".
Un consejo final, releer estos viejos manuales de vez en cuando nos ayudará a evitar el contagio que supone una sociedad donde ya no se valora como nuestros abuelos el respeto al otro y la cortesía.

Para varias generaciones de españoles, “Corazón” de Edmundo de Amicis, fue el libro de lectura y urbanidad en la escuela


Miles de españoles, ahora sesentones, conservamos el recuerdo del que fue para miles de nosotros el libro de lectura y prontuario por excelencia de reglas de urbanidad en la escuela primaria. El libro, que aparece en Italia en 1886, hizo célebre a su autor, Edmundo de Amicis, en el mundo entero y alcanzó más de cuarenta ediciones ya en su tiempo, siendo traducido a todos los idiomas del mundo

El argumento consiste en un diario escolar, en el que Enrique, muchacho turinés de tercer curso, anota los acontecimientos principales del año, entremezclados con las cartas de sus padres y con cuentos mensuales, algunos de los cuales se han hecho famosísimos. (De los Apeninos a los Andes). Es un libro sentimental, lleno de recuerdos, que exalta el patriotismo, la solidaridad con todos, la generosidad y el altruismo. ¿Y cómo no, la urbanidad?

Veamos uno de los fragmentos que enseña a comportarse en la calle (pero piénsese que estamos en la Italia del Resurgimiento):

"Te observaba desde la ventana esta tarde al volver de casa del maestro; tropezaste con una pobre mujer. Cuida mejor de ver cómo andas por la calle. También en ella hay deberes que cumplir. Si tienes cuidado de de medir tus pasos y tus gestos en una casa, ¿por qué no has de hacer lo mismo en la calle, que es la casa de todos? Acuérdate, Enrique: Siempre que encuentres a un anciano, a un pobre, a una mujer con un niño en brazos a un impedido que anda con muletas, a un hombre encorvado bajo el peso de su carga, a una familia vestida de luto, cédeles el paso con respeto: debemos respetar la vejez, la miseria, el amor maternal, la enfermedad, la fatiga, la muerte. Siempre que veas una persona á la cual se le viene encima un carruaje, quítale del peligro, si es un niño; adviértele, si es un hombre; pregunta siempre qué tiene al niño que veas solo llorando. Recoge el bastón al anciano que lo haya dejado caer. Si dos niños riñen, sepáralos; Si son dos hombres, aléjate por no asistir al espectáculo de la violencia brutal que ofende y endurece el corazón. Y cuando pasa un hombre maniatado entre dos guardias, no añadas á la curiosidad cruel de la multitud la tuya; puede ser un inocente. […]

[…]Responde siempre con finura al que te pregunte por una calle. No mires á nadie riendo, no corras sin necesidad, y no grites. Respeta la calle. La educación de un pueblo se juzga, ante todo, por el comedimiento que observa en la vía pública. Donde notes falta de educación fuera, la encontrarás también dentro de las casas. Estudia las calles estudia la ciudad donde vives, que si mañana fueras lanzado lejos de ella, te alegrarías de tenerla bien presente en la memoria y de poder recorrer con el pensamiento tu ciudad, tu pequeña patria, la que ha constituido por tantos años tu mundo, donde has dado tus primeros pasos al lado de tu madre....."

lunes 21 de enero de 2008

El Protocolo como herramienta de la imagen corporativa de la empresa

Hace algunos años, un famoso banquero puso de moda encargar a un realizador de televisión la puesta en escena de las asambleas generales de su compañía que, por su colorido y morfología recordaban a las célebres convenciones electorales del sistema norteamericano. Esta historia generó incluso su propia leyenda urbana: los sectores disidentes de su gestión aseguraban que todo funcionaba de maravilla, salvo cuando tomaba la palabra la oposición. Le achacaban que los micrófonos fallaban, las pantallas perdían tono o que la luz reducía. Muchos lo afirman.

Pero entre aquellas asambleas generales que parecían un circo de tres pistas y la solvencia con que la mayoría de las grandes corporaciones presentan sus eventos, media un abismo.

Julio Cuesta, director general de la Fundación Cruz Campo (ahora Heineken) suele decir que la imagen del empresario o, mejor, de la empresa, ha cambiado. “Ya no es la del señor de la chistera que lleva el maletín con los beneficios, sino la del director de comunicación que organiza un evento cultural financiado por la organización”. Se crea una nueva imagen en la mente de los públicos. La empresa (la institución) asume nuevas responsabilidades. Acepta sobre todo, compromisos que, en otros momentos históricos, correspondían a instituciones sociales distintas. El patrocinio cultural y el apoyo a la educación entran en la esfera de sus acciones. A eso se le llama ahora “Responsabilidad social corporativa”. Y la empresa se dota de unos ritos propios con que celebrar sus comparecencias públicas, se dota de un “protocolo” que se convierte en una herramienta comunicativa de gestión.

La personalidad de la empresa se desdobla en dos caras: la del taller que fabrica un producto u ofrece un servicio, que genera beneficios, y la de la institución que financia un evento deportivo, crea becas para estudiantes brillantes o restaura un viejo tempo románico. Cuesta señala que en nuestros días, con un mundo más dinámico, cada vez más pequeño, en el que los mercados y la financiación son ya globales, universales, la empresa privada para sobrevivir con éxito ha de desenvolverse con innovación y rapidez en multitud de frentes en los que se hace necesario un especial cuidado de sus relaciones.

Todas las acciones públicas de la empresa necesitan ser ordenadas con eficacia, ya sea el trato con los accionistas (la asamblea general), las relaciones con los trabajadores y los sindicatos, o las relacionadas con concesionarios o proveedores. Todas estas acciones son susceptibles de ser ordenadas para su mayor eficacia y solemnidad. Cuesta apunta precisamente que en ese espacio de relaciones externas las empresas, las instituciones privadas, deben liberarse del sambenito de que solamente buscan su interés particular. Por ello, insiste, necesitan un mayor reconocimiento tanto por lo que la empresa significa como generadora de riqueza y agente social de primer orden como por el creciente papel que la institución privada viene jugando en la organización y el patrocinio de actividades de interés general.

Pero como este reconocimiento no es posible desde la regulación del protocolo oficial, a sus distintos niveles, la importancia social de las instituciones privadas requiere que éstas se doten de sus propias normas de protocolo. En primer lugar, la empresa y la fundación tendrían el reconocimiento de la importancia clave de sus actividades, y en segundo, solventaría el problema que frecuentemente plantea en la organización de actos en los se combina la presencia oficial y la privada, en los que la única herramienta eficaz viene siendo la buena voluntad y el sentido común de los profesionales.

De cara a los públicos, la metamorfosis consiste en que lo que comienza siendo –y sigue siendo para muchos- mera información o actividad de carácter comercial eleva su tono, asciende de rango y se transforma en comunicación social. Y, como consecuencia de ello, como pondera Capriotti, surge una nueva filosofía, una forma renovada de entender la empresa y su misión: El objetivo fundamental no es sólo obtener una porción o segmento del mercado en el que trabaja la empresa. Se busca la formación de una actitud favorable de los públicos hacia la organización. Los públicos dejan de ser sujetos de consumo, para considerarlos fundamentalmente como sujetos de opinión.

Así que el Protocolo del que aquí hablamos es más que nunca una herramienta de gestión y una herramienta de la excelencia en la comunicación pública de las acciones humanas, de la empresa como sujeto social cuando presenta su memoria anual, recibe a nuevos trabajadores, patrocina un evento o inaugura una nueva línea de fabricación.

La empresa se introduce en la sociedad no sólo como sujeto económico activo, sino también como sujeto social actuante. La empresa deja de ser el mero taller que fabrica y vende. Es la institución que patrocina la cultura, apoya al deporte local, actúa como agente social y se relaciona con su entorno. El estatus de la empresa cambia en la sociedad moderna. Visto desde esta perspectiva, todo lo que la empresa hace o dice es comunicación. Los mensajes dejan de ser simbólicos, controlados directamente por la empresa, sino que ésta emite, quiera o no quiera, otros mensajes que el público es capaz de interpretar.

El público percibe y reconoce esa dimensión de la empresa. De tal modo que le asigna cualidades, defectos, caracteres de la personalidad humana, viendo en ella las cualidades o los defectos que se advierten en las personas. Esa construcción mental, esa abstracción intelectual, es la Imagen Corporativa. Gracias a la imagen corporativa, la empresa o la marca ocuparán un espacio en la mente de los públicos. Facilitará su diferenciación de las organizaciones competidoras y disminuirá la influencia de los factores circunstanciales en la decisión del consumidor. En suma, los públicos dispondrán de una información adicional importante sobre la organización. Y así diremos que una empresa es simpática y otra no.

Hacen falta demostraciones cotidianas de Conducta Corporativa. La construcción de la Imagen Corporativa de una organización estará cimentada sobre una combinación adecuada de Hacer y Decir. Aunque deberá predominar el Hacer de la compañía, las evidencias o demostraciones diarias de su Perfil de Identidad Corporativa son imprescindibles. Gran parte de la actividad de los ejecutivos; es decir, de las personas con responsabilidades en los ámbitos de la empresa, las instituciones o la política, consiste en recibir, generar, procesar o decidir sobre información. Por tanto, una de las habilidades necesarias a todos aquellos que deben gobernar o ejecutar aquellas acciones que se desprenden de quienes ostentan esa capacidad, consiste en saber relacionarse con los diversos fenómenos de la comunicación, dentro y fuera de las organizaciones. Un buen ejecutivo no solamente debe serlo hacia dentro, debe serlo hacia fuera. Por eso se le demanda, por ejemplo, que sepa hablar en público: “Saber hacer, saber decir lo que hace”.

Cada vez más, la palabra Protocolo se incorpora al ámbito de la comunicación estratégica de las empresas, como elemento esencial que expresa los paradigmas de su propia cultura, el estilo y la imagen que se desea proyectar sobre sus públicos, ya sean sus propios accionistas, la competencia, los clientes o los proveedores. El Protocolo es uno de los ámbitos de fijación y expresión de la identidad y la imagen corporativa de las entidades; en una de las expresiones de su cultura y de su sistema de valores. Se nos abre, entonces, un campo ilimitado para el estudio científico y académico del papel desempeñado por el Protocolo a lo largo de la historia en la comunicación estratégica de las organizaciones y el papel que actualmente ejerce en la sociedad global.

El Protocolo enseña a adaptarse y a elegir las opciones más adecuadas en cada ocasión, pero sin perder de vista el respeto y la reafirmación de nuestro propio código de valores, dado que es evidente que uno de los más serios problemas a los que se enfrenta la sociedad globalizada es la colisión de culturas, que tanto afecta al protocolo como expresión pública de cada modo de entender y vivir la vida.

Con mayor frecuencia, surgen en España empresas de organización de eventos, agencias especializadas en asesoría de comunicación corporativa, relaciones públicas y protocolo empresarial. Y cada vez, dentro de las estructuras de comunicación de las organizaciones, se incorporan más especialistas en protocolo a los gabinetes de comunicación, secretarías generales o asesorías de la presidencia. ¿Por qué? Pues porque el protocolo de empresa es una herramienta esencial de la imagen de la institución, porque el protocolo vende, o porque, como dice Gerardo Correas, vicepresidente de la Escuela Internacional de Protocolo: “Si no se refleja en la cuenta de resultados, no sirve para nada”.

Las entidades financieras y las grandes corporaciones de servicios ostentan los puestos de vanguardia en este proceso. Las juntas generales de accionistas de algunas destacadas empresas españolas son verdaderos espectáculos televisivos, en los que lo de menos es la memoria misma –documento oficial que los accionistas podrán estudiar con calma en su casa- sino la presentación, la puesta en escena, el vehículo del mensaje. Y más que nunca, en este caso el Protocolo es la “Ciencia de la Excelencia”; es decir, la técnica que atiende a la necesidad de alcanzar la eficiencia y la perfección de las acciones humanas que tienen por objeto mostrar la imagen pública de una institución en el ámbito de la comunicación global.